¿Qué hago yo aquí?

Si yo no soy friki…

2010: una odisea inmobiliaria [2]

Continuando con lo que os contaba ayer, aquí os dejo la mejor parte de las batallitas libradas durante la búsqueda de piso :)

El octogonal
Este lo visitamos con el chico de la inmobiliaria, antes de verlo en plano. Parecía que cumplía todos nuestros requisitos, así que allá nos fuimos a verlo en directo “porque es la mejor manera de apreciar un piso”. Más o menos las cosas encajaban, hasta que llegamos a un bonito salón, amplio y con mucha luz pero que tenía una pequeña pega: formado por 8 tramos de pared, ninguno de ellos paralelos entre sí. Para mi no estaba tan mal, aunque Jaime tenía razón en una cosa: pusieras como pusieras los muebles, era imposible ver la tele de frente xDDD

Los ya-vendidos
Señoras y señores de las promotoras e inmobiliarias, un consejo de amiga: si tienen una página web para facilitar la venta de sus viviendas: ¡actualicenla! He perdido la cuenta de la cantidad de pisos que aparecían como disponibles y luego al llamar por teléfono o ir a visitarlo, resulta que estaba vendido :( [no hablo de los “pisos reclamo” para captar a clientes, hablo de pisos normales ya vendidos y no actualizados en la web]

El ático
En nuestra búsqueda, no nos negábamos a los áticos, siempre que cumplieran nuestros requisitos y entrasen en el precio… En una de las inmobiliarias, nos sacaron el plano de uno que entraba en las posibilidades.
N – Pero las habitaciones son un poco pequeñas…
I – Claro, es que la vivienda son 70m^2
N – Ah, pues vale bastante más que el piso de 90m^2 de justo debajo
I – ¡Hombre, por supuesto! Tiene 150 m^2 de terraza
Claro, tiene más terraza que casa, y te cobran esos metros de terraza a precio de oro cuando es lo que menos vas a aprovechar de la vivienda… ¿Para qué quiero el campo de Oliver y Benji si en las habitaciones sólo me cabe una cama?

El pasillazo
Nos presentamos en una inmobiliaria con la historia de siempre, pidiendo lo que queremos y al hombre se le ilumina la cara:
I – Me alegra ver que lo teneis tan claro. Tengo uno que os va a encantar, 3 habitaciones, muy grande, con orientación este-oeste para estar bien ventilado todo el año. Además, es todo exterior.
N – Perfecto, empecemos por ese.
[saca el plano en A3 y pensamos “genial, este vamos a verlo con detalle”. Y con tanto detalle: al menos 20 metros de pasillo de una punta de la casa a la otra, ¡con chaflán incluido!]
N – Tiene bastante pasillo, nos lo tenemos que pensar.
I – Por supuesto, por supuesto, pero es de lo mejor que tengo ahora mismo. Y el pasillo, una vez que te pones a andar, igual da dos pasitos más que menos ¿no?

El engominado
Tras haber quemado todos los cartuchos disponibles en la primera zona donde nos interesaba mirar, decidimos acudir a una mini-feria inmbiliaria en Valencia, a ver qué se cocía por allí y si se nos había pasado algo por alto. Lamentablemente no, ya conocíamos todas las promotoras que exponían allí, y hubiera sido capaz de decirles a los interesados los pros y los contras de muchos de los pisos que allí se ofertaban. Sin embargo, aún quedaba una lucecilla de esperanza y nos acercamos a un stand donde se atendía nada menos que en cuatro mesas. Preguntamos a un hombrecillo que estaba allí de pie con cara de jefe:
N – Disculpe, ¿tienen pisos en la zona blablabla?
Jefe – Sí, eso lo lleva mi compañero, en cuanto termine con esos clientes os podrá atender [y nos señala la mesa donde el engominao (E) está con una pareja]
Esperamos pacientemente hasta que terminan y nos sentamos en la mesa, aunque ya de entrada nos recibe con cara de haber estado masticando limones.
N – Hola buenos días, queríamos pisos en la zona blablabla.
E – Ahí tenemos 3, uno en la calle X, otro en la Y y otro en la Z.
N – Pero eso es segunda mano ¿verdad?
E – Sí.
N – Y con bastantes años.
E – Entre 20 y 30.
N – Verás, queríamos algo más reciente. Que tengan como mucho unos cinco años, preferiblemente obra nueva.
E – Eso lo lleva mi compañera.
N – …. [silencio incómodo]
E – ¿Pero vosotros os habéis mirado la web?
N – No pero…
E – En la web están todos los pisos, con precios y fotos.
Todo esto como si nos estuviera haciendo un favor por hablar con nosotros. No hijo no, has pinchado en hueso. No vamos a estar aguantando el chaparrón de que un engominado con un cucharón de servir en el culo nos mire por encima del hombro.
E – Si quereis esperar a mi compañera… [traducción: largaos de mi mesa que no tengo a nadie en cola y quiero tomarme un café]
N – No, gracias. Ya miraremos la web por nuestra cuenta.

Vamos, que en vez de tratarnos bien como clientes, teníamos que darle las gracias por habernos dedicado cinco minutos…

El zulo
Dejando lo mejor para el final, os cuento la situación más extraña de todas. Vimos en un balcón de un piso bien situado el cartel de una inmobiliaria. Llamamos y cuando nos confirmaron que tenía 3 habitaciones, quedamos esa misma tarde para verlo. El resto del piso no estaba mal (a mi me gustaba bastante), pero el palo vino al ver la tercera habitación de la casa: descontando el armario empotrado, aquel zulo medía 1,50 x 2 metros. Tal cual, cabía una cama y una mesita de noche de 20 cm, nada más.
N – Uy esta habitación es muy pequeña.
I – Sí, pero como cuarto de la plancha está perfecta.
N – Buscamos 3 habitaciones para poder tener una de despacho y otra para cuando crezca la familia y tal.
I – Bueno, os podeis montar el despacho en la otra que es grande y mientras ésta de cuarto de plancha. Y cuando tengáis un hijo, aún podéis usar unos años la otra como despacho, que los bebés ocupan poco.
No recuerdo cómo fui capaz de mantener la sonrisa de cortesía y decirle que nos diera el plano que mediríamos en casa a ver cómo podíamos encajar los muebles. ¿¿Que los bebés ocupan poco?? Alma de pollo, ¡no hablamos de un bonsai! Si estamos buscando un tres habitaciones es para mirar a largo plazo, no para tener que venderlo si cojo 10 kilos y no quepo en el cuarto de la plancha…
Hay cosas, que me sorprende que la gente compre (y más por los precios que tienen)

Pese a todas estas situaciones surrealistas, somos conscientes de que es gente que hace su trabajo (unos mejor que otros, eso por descontado), y que tienen que vender lo que hay en un momento en que no es fácil. Pero tenía que compartirlo, todo lo que os he contado es 100% verídico, aunque hubiera momentos que nos mirásemos pensando “no puede estar pasando esto”.
Ánimo y suerte a todos los que estéis en la búsqueda, nosotros por fin hemos dado en el clavo :D

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9 marzo 2010 Posted by | Mi vida | , , | 5 comentarios

2010: una odisea inmobiliaria [1]

Antes o después, llega un momento en que te planteas comprar un piso. Y cuando llega ese momento, además de despedirte de tus ahorros, debes armarte de paciencia porque la búsqueda es dura, muy dura.

En primer lugar, tienes que tener claro lo que quieres. Va a ser la mayor inversión de tu vida, así que no te vas a conformar con cualquier cosa ¿no? Hasta aquí todo claro. Pero aún así, por muy seguro que estés de lo que buscas, te darás de morros contra gente que no sabe atender al público, o que intenta colarte el piso que nadie ha querido, o una combinación lineal de ambos. Y pisos muy muy mal hechos, a patadas. Se nota que con el boom ha habido una temporada en que no se ha puesto ningún cuidado en el diseño de los pisos, que sólo se han preocupado de construir rápido y mal y ahora se están comiendo con patatas toda esa “falta de mimo”.

Tengo que reconocer que Internet ha sido un gran aliado. Las incontables horas dedicadas a cribar por internet nos han ahorrado incontables^2 horas de visitas a inmobiliarias y a pisos que no son lo que queríamos. Pero aún así, hemos vivido momentos entrañables que quiero compartir con vosotros.

[En todos los casos hablo de pisos de nueva construcción, tanto ya terminados como a falta de unos meses para la entrega de llaves]

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9 marzo 2010 Posted by | Mi vida | , , | 11 comentarios